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Mostrando las entradas etiquetadas como Melbourne

Tranvías en Melbourne

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Una de las cosas que nos sorprendió en nuestro viaje a Australia es la solución que habían adoptado las grandes ciudades para limitar la congestión que provoca el tráfico en los centros urbanos. Y la verdad es que parece bastante fácil y práctica; usar gratuitamente los tranvías en aquellas zonas en las que no se puede entrar con coche. No estaría mal probar y ver cómo funciona esta estrategia en ciudades como Madrid o Barcelona. Debajo os copio un artículo del País Viajeros en el que habla de Melbourne, ciudad en la que está tomada la foto, y que comenta precisamente este asunto. Melbourne A tres horas de vuelo, Melbourne introduce a la Australia vanguardista con su cogollo de rascacielos alineados junto al río Yarra. “Diez años aquí son como cien en una ciudad europea”, afirman los que conocen ambos continentes y se asombran ante los vertiginosos cambios de la que, aseguran, es la sociedad multicultural más exitosa del mundo. El callejeo por el área de South Bank corrobora l...

Amarillos y naranjas

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Amarillos y naranjas en el cielo Con una superficie de 7.741.741 Km 2  (quince veces España) y una población de 24 millones de personas (menos de la mitad), es fácil colegir que una parte inmensa de Australia está prácticamente despoblada y enormes territorios permanecen inalterados desde tiempos remotos. Esto supone una ausencia total de industrias y, por tanto, de contaminación, cosa que los aficionados a los viajes y la fotografía agradecemos infinitamente. Es fácil encontrar paisajes maravillosos como el de la fotografía de esta semana. Tomada al atardecer, durante nuestro viaje en coche desde Canberra hasta Melbourne, muestra un horizonte preñado de amarillos y naranjas, hermoso a más no poder.

Eureka Tower: el abismo

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Todas las grandes ciudades del mundo tienen algún rascacielos con un mirador en la zona alta del edificio y Melbourne no iba a ser menos. Lo que diferencia la propuesta de la ciudad australiana de otras es la “puesta en escena” y la espectacularidad de la misma. Primero compras tu entrada en la planta baja y eliges qué opción quieres, si sólo ver la ciudad desde el mirador que hay en el piso 88 o vivir la experiencia de “The Edge”. Nosotros elegimos la última. Subimos en unos ascensores ultra rápidos hasta los lugares de observación (como el que aparece en la imagen). Allí dispones del tiempo que desees para ver y fotografiar distintas zonas de la ciudad y cuando llega tu turno, te introducen en una habitación que dejan totalmente a oscuras antes de que empiece a moverse. Porque se mueve, vaya si se mueve. Cuando vuelven a encender la luz, entre un fragor de rayos y truenos, el habitáculo que está construido íntegramente de cristal; techo, paredes y suelo, ha salido del edi...